Ir al contenido principal

Destacado

El Salvador que Entiende tu Dolor: La Empatía de Cristo

«Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos». ISAÍAS 53:3. Este versículo es una de las profecías más profundas sobre el Mesías, presentándolo no como un conquistador terrenal, sino como el "Varón de dolores" . Desde una perspectiva teológica, nos revela que Jesús, siendo Dios, decidió identificarse plenamente con la sociedad despreciada y los marginados. Él no fue ajeno al sufrimiento; por el contrario, fue "experimentado en quebranto" , lo que significa que conoció de primera mano la angustia, la traición y el abandono físico y emocional. Estas palabras nos ofrecen un consuelo inmenso. A menudo, el ser humano se siente solo en su miseria, creyendo que nadie comprende su peso. Sin embargo, las Escrituras muestran que Jesús experimentó emociones humanas reales : lloró, sintió angustia mortal y sufrió el menosprecio de aquellos a quienes vino ...

Sangre y Vida

Y pondrá el sacerdote de la sangre sobre los cuernos del altar del perfume aromático, que está en el tabernáculo del testimonio delante de Jehová: y echará toda la sangre del becerro al pie del altar del holocausto, que está á la puerta del tabernáculo del testimonio.

Levítico 4:7.


En este pasaje observamos el proceso bien detallado de cómo el sacerdote debía administrar la sangre del sacrificio para expiación.

Este verso nos puede brindar una visión de la magnitud y  seriedad con la que Dios ve el pecado y la urgente necesidad de expiación para la restauración de la relación entre Dios y el ser humano.


La importancia de la expiación


La sangre derramada del becerro para expiación era esencial para hacer frente al pecado del pueblo. Esto señala hacia el sacrificio final de Jesucristo en la cruz, la sangre derramada de nuestro Señor es la base de la expiación para todos los que creen en Él. La expiación es el acto de reconciliación con Dios a través del sacrificio de Jesucristo, quien murió para redimirnos del pecado. Traernos nuevamente a Dios y ser salvos.


La pureza y la reconciliación


El proceso muy minucioso de esparcir la sangre del becerro en el altar del incienso y al pie del altar del holocausto pone de relieve la pureza requerida para acercarse a Dios. Esto nos instruye que, para acercarnos a Dios, debemos ser purificados por la sangre de Jesucristo. Su sacrificio nos ofrece la reconciliación con Dios y nos permite acercarnos a Él con confianza y gratitud. Sin la sangre de Jesucristo no podemos entrar a la presencia del Padre.


Nuestra respuesta


Como creyentes, esta palabra nos desafía a tomar  la seriedad del pecado y la magnitud del sacrificio de Jesucristo. Nos llama a vivir vidas de gratitud y consagración, reconociendo que hemos sido redimidos por un precio muy alto. Además, nos recuerda que la pureza y la reconciliación con Dios son posibles a través de la fe en Jesucristo.


Todo esto debería  llevarnos a pensar  sobre la seriedad del pecado, la magnitud del sacrificio de Jesucristo y nuestra respuesta de gratitud y consagración a Dios. También debería impulsarnosna vivir vidas que reflejen la pureza que Dios nos ofrece a través de la obra redentora de Jesucristo.

Comentarios

Entradas populares